Mejora la luminosidad de la piel al instante y a largo plazo.
Aporta nutrientes a la piel.
Suaviza la piel e iguala su textura.
Ayuda a reestructurar la apariencia de la piel, al tiempo que favorece la sensación de aumento de volumen que aporta su intensa hidratación.
Iguala el tono de la piel.
El resultado es una piel revitalizada, restaurada, nutrida: una piel que irradia la belleza de la luz dorada del atardecer
- Modo de uso
- Aplicar mañana y noche después de limpiar y tras aplicar el tónico. Comience el ritual Pure Gold dispensando una o dos gotas de la pipeta en la yema de los dedos y calentándolas suavemente entre los dedos. Luego, aplique masajeando con un movimiento circular desde la frente, pasando por el puente de la nariz, hacia las mejillas, y a lo largo de la línea de la mandíbula hasta la barbilla. Continúe el ritual con Pure Gold Radiance Eye Cream y Pure Gold Radiance Cream.