"ME DEFINO COMO LO QUE HE SIDO: un rebelde por convicción, un negociante por vocación y un narcotraficante por ambición; me siento orgulloso de las dos primeras y absolutamente avergonzado ante ustedes por la tercera>>, escribe Gilberto Rodríguez Orejuela en las primeras páginas de este libro, en el que trabajó hasta el día de su muerte, el 31 de mayo de 2022, a los 83 años, en el Complejo Correccional Federal de Butner, en Carolina del Norte, Estados Unidos.
El antiguo jefe del cartel de Cali dejó un inesperado y sorprendente relato en el que, de su puño y letra, cuenta episodios hasta ahora desconocidos de su vida. Su infancia en Mariquita y Popayán, su juventud como mensajero de droguerías en Cali, el primer cargamento de cocaína que él mismo llevó a Nueva York en un viaje por carretera desde Panamá, y los años como próspero empresario con una doble vida: banquero e inversionista por las mañanas y narcotraficante por las tardes y noches. También dedica decenas de páginas a la guerra que libró contra Pablo Escobar, a su participación en la política, que, según dice, inició en 1974, y por supuesto incluye su versión sobre uno de los mayores escándalos del siglo pasado en Colombia: el proceso 8.000.
Este es el mítico manuscrito del que se habló por muchos años, y que se creía ya perdido: el asombroso libro que Gilberto Rodríguez Orejuela escribió en la cárcel y que dejó inconcluso, una mirada única sobre una época definitiva en la historia del país.