Son componentes críticos para cualquier protocolo de electroterapia, ya sea para el manejo del dolor (TENS) o el entrenamiento muscular (EMS). Su fabricación integra materiales de baja impedancia que aseguran que la energía emitida por el estimulador llegue a las fibras musculares o nerviosas de manera fluida, optimizando los resultados terapéuticos en cada sesión.