En adriático la poesía une las islas separadas y provocanuevas cartografías imaginarias, a partir de la síntesis simbólica de lugaresdistantes y distintos que mantienen sus bellos nombres originales y queperviven en la memoria y en el afecto. Cada nombre es un pequeño altar en elque se adora algún lar ligado a la tierra ancestral, la tierra adriática delpadre y de la madre, pero también a los dioses nuevos, los hallados, losencontrados y a la vez construidos. La magnífica flora de los trópicos y sus avesllamativas siempre están presentes en las escenas que el poema dibuja, con lamirada puesta en la lontananza adriática constante. - Rafael Castillo Zapata
- Tema
- Biografías, literatura y estudios literarios
- Idioma
- Español
- Editorial
- U. Javeriana