Gatina recibi? el cargamento con un ostensible gesto de satisfacci?n y una risa burlona. De unos anaqueles desvencijados y sucios, tom? unos frascos empolvados y los puso sobre una piedra plana ubicada en la olla de los hechizos mientras dec?a m?gicos conjuros. La olla estaba puesta sobre una enorme hoguera y de ella sal?a un humo nauseabundo que oblig? al inquieto gato a retirarse a prudente distancia. Cuando el menjurje prodigioso estuvo listo, Gaina lo verti? en la min?scula huerta de tierra encantada que hab?a en el rinc?n oscuro de la caverna y all? sembr? las plumas. Se irgui? sobre el cultivo y escupi? varias veces, mientas rezaba maleficios. Una vez terminado, le dijo a Guato que beb?a esperar siete horas para recoger la cosecha.El impaciente Minino sali? de la cueva a conversar con su amigo Pequies, que se hab?a quedado en la misma monta?a de la vez anterior. Pasado el tiempo indicado por la bruja, floreci? el plumaje maravilloso. El gato entr? cuando la hechicera lo cosechaba en la canastilla de mimbre. La gata fatal teji?, con hilo embrujado, un vestido de ave y se lo puso al ansioso felino, devor?ndole una se sus vidas, seg?n lo acordado. El impaciente Minino sali? de la cueva a conversar con su amigo Pequies, que se hab?a quedado en la misma monta?a de la vez anterior. Pasado el tiempo indicado por la bruja, floreci? el plumaje maravilloso. El gato entr? cuando la hechicera lo cosechaba en la canastilla de mimbre. La gata fatal teji?, con hilo embrujado, un vestido de ave y se lo puso al ansioso felino, devor?ndole una se sus vidas, seg?n lo acordado. Nota: Contiene ilustraciones a color, Impreso en papel esmaltado.
- Idioma
- Español
- Editorial
- U. del Valle